En el proceso de producción de fundiciones, para ajustar los elementos químicos al rango requerido, es necesario añadir elementos de aleación. La cantidad de cada elemento añadido a la fundición, el momento de su adición y el orden en que se incorporan afectan directamente a la calidad de la pieza fundida. A continuación, analizamos varios elementos comúnmente utilizados:
- ¿ Qué? Función de cada elemento y principios de su adición
(1) Carbono (C)
Función:
Refuerzo de la matriz: El C es el elemento fundamental de endurecimiento por solución sólida en el acero, formando cementita (Fe₃C) con el hierro para mejorar la dureza y la resistencia.
Control de la solidificación: Un alto contenido de C reduce la fluidez del acero fundido y aumenta la tendencia a la contracción.
Principio de adición: El contenido debe ajustarse según el rendimiento objetivo (generalmente controlado entre 0,15 % y 0,3 % en aceros de baja aleación).
Exceso de riesgo: Cuando C > 0,5 %, la tenacidad disminuye significativamente y la soldabilidad se deteriora.
(2) Silicio (Si)
Función:
Desoxidante: Reacciona preferentemente con O para formar SiO₂ y purificar el acero líquido.
Refuerzo por solución sólida: Se disuelve en ferrita para aumentar la resistencia (la resistencia a la tracción aumenta aproximadamente 4 MPa por cada incremento del 0,1 % de Si).
Principio de adición: Se añade en la etapa final de la fusión (período de reducción) para evitar pérdidas por oxidación (por ejemplo, aleación de ferrosilicio).
Riesgo de contenido excesivo: El contenido se controla entre 0,2 % y 0,5 %; un valor demasiado alto reduce la tenacidad.
(3) Manganeso (Mn)
Función:
Desoxidación y desulfuración: Genera MnO (desoxidación) con O y MnS (desulfuración) con S.
Mejora de la templabilidad: Retrasa la transformación perlítica y mejora la templabilidad de la martensita.
Principio de adición: añadir por lotes durante el período de oxidación (desoxidación + desulfuración) y añadir durante el período de reducción (si se quema).
Riesgo de contenido excesivo: el contenido se controla entre 0,8 % y 1,5 %; un valor demasiado alto puede provocar fácilmente fragilidad tras revenido.
(4) Fósforo (P)
Función:
Elementos perjudiciales: se disuelven en ferrita y reducen la plasticidad y la tenacidad (tendencia a la fragilidad en frío).
Refuerzo por solución sólida: cantidades traza de P pueden mejorar la resistencia, pero su cantidad debe controlarse estrictamente. No se recomienda su adición en la producción en hornos de frecuencia media.
Principio de control: procurar elegir materias primas bajas en fósforo (por ejemplo, chatarra de acero) y evitar su adición adicional durante la fusión.
Riesgo de cantidad excesiva: el contenido debe ser inferior al 0,035 % (en aceros de alta calidad debe ser inferior al 0,025 %).
(5) Azufre (S)
Función:
Elementos perjudiciales: forma FeS con Fe, causando fragilidad en caliente (agrietamiento durante el procesamiento a altas temperaturas).
Control de inclusión: debe combinarse con Mn para generar MnS (reducir el daño).
Principio de control: desulfuración mediante la adición de Mn (relación Mn:S recomendada de 2:1 a 3:1).
Riesgo de exceso: el contenido debe ser inferior al 0,035 % (aceros especiales < 0,02 %).
(6) Cromo (Cr)
Función:
Mejora de la templabilidad: retrasa la descomposición de la austenita y aumenta la dureza de la martensita.
Resistencia a la corrosión: forma una película densa de óxido Cr₂O₃ (por ejemplo, en acero inoxidable).
Refinamiento de granos: inhibe el crecimiento de los granos de austenita.
Principio de adición: se añade durante el período de fusión (requiere alta temperatura de fusión y disolución a alta temperatura). El contenido suele ser del 0,5 % al 2,0 % (ajustado según los requisitos de resistencia a la corrosión o al desgaste). resistencia).
(7) Molibdeno (Mo)
Función:
Refinar granos: inhibir el engrosamiento de los granos de austenita y mejorar la tenacidad.
Estabilidad a altas temperaturas: mejorar la dureza en rojo y la resistencia a la fluencia.
Refuerzo por solución sólida: aumentar la resistencia de la matriz.
Principio de adición: añadir durante el período de fusión (de forma similar al Cr) para evitar la volatilización a alta temperatura. El contenido suele ser del 0,1 % al 0,3 % (más elevado en aceros con alto contenido en molibdeno).
ⅱ. Interacción entre elementos
(1) Efecto sinérgico del C y el Si/Mn
Equilibrio de desoxidación: el Si desoxida primero, mientras que el Mn contribuye a la desulfuración; sin embargo, un exceso de Si inhibe el efecto desulfurante del Mn.
Efecto sobre la transformación de fases: cuando el contenido de C es elevado, el Mn puede retrasar la transformación perlítica, lo que provoca un aumento de la austenita residual.
(2) Efecto complementario del Cr y el Mo
Superposición de la templabilidad: el Cr y el Mo mejoran conjuntamente la templabilidad, siendo adecuados para aceros de alta resistencia (como los aceros HSLA).
Sinergia de resistencia a la corrosión: el Cr forma una película pasivante, y el Mo mejora la resistencia a la picadura (por ejemplo, la combinación Cr-Mo en acero inoxidable).
(3) Daño sinérgico del P y el S
Fragilidad a baja temperatura: el P agrava la fragilidad en frío, y el S provoca fragilidad en caliente. El riesgo debe reducirse mediante el control del Mn y del proceso.
ⅲ. Adaptabilidad del proceso de fundición en horno de frecuencia media
(1) Optimización de la secuencia de adición
Periodo de fusión: añadir elementos de alto punto de fusión, como Cr y Mo, para garantizar su completa disolución.
Periodo de oxidación: añadir Mn por lotes (desoxidación + desulfuración). En productos con requisitos elevados puede utilizarse la tecnología de soplado con oxígeno, pero la cantidad de oxígeno soplado debe controlarse para evitar una oxidación excesiva.
Periodo de reducción: añadir Si (desoxidación final) y suplementar Mn (si se ha quemado).
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